VIEJAS Y NUEVAS CRUZADAS DE LOS NIÑOS

Cruzadas

El mundo cristiano estuvo obsesionado durante el Medioevo por un hecho inaceptable para su mentalidad. La ciudad de Jerusalén y el resto de la llamada Tierra Santa, los parajes donde había nacido, sufrido y muerto Jesús de Nazaret, se encontraba en poder de los musulmanes, que lo compartían con los residentes judíos y frecuentes visitantes cristianos. Entre 1095 y 1270 se emprendieron ocho Cruzadas, de las cuales cuatro a Palestina y el resto a Constantinopla, Egipto y norte de África. En esas expediciones participaban los grandes señores, sus artesanos y siervos que les debían obediencia y no podían evitar enrolarse en empresas tan ajenas a sus intereses.

A todos, el papa Urbano II les prometía la remisión (el perdón) de sus faltas. La posibilidad de apoderarse del comercio de Oriente era otro aliciente no menor. No se trataba de un ejército regular, sino de una multitud de creyentes mal armados, pero también ignorantes, hambrientos, que robaban ganado, iban matando judíos y a cualquiera que se le pusiera en el camino. A pesar de la inexperiencia y las enfermedades que los diezmaban, lograron apoderarse de Jerusalén y efectuar una matanza de musulmanes.

El territorio conquistado se entregó a órdenes de caballeros y religiosos que acumularon grandes riquezas mediante el pillaje y las donaciones. Los musulmanes no tardaron en reconquistar Palestina. Durante dos siglos se sucedieron las expediciones infructuosas, que terminaron con la muerte y la ruina económica de la nobleza europea.

Gustav Doré: Cruzada de los Niños

Según se cuenta, después del fracaso de la cuarta Cruzada fue organizada en 1212 otra expedición para rescatar a Jerusalén de los musulmanes, fue conocida como la Cruzada de los niños, a pesar de que los participantes no podían ser tan jóvenes como quedó en la memoria colectiva. A comienzos del siglo XIII, hombres que habían quedado sin trabajo recorría Europa en busca de sustento y a veces seguían a carismáticos líderes religiosos. No es improbable que estos movimientos de desposeídos fueran adornados y presentados luego como una expedición de niños.

La idea de una sociedad cruel, que no duda en mandar a sus niños a la muerte, resulta seductora para la mentalidad moderna, que tiene la peor opinión de la Edad Media, pero no por eso resulta cierta. De acuerdo a la leyenda, Stephen de Cloyes, un niño francés (para otros, Nicholas, un pastor alemán) habría tenido la visión del mismo Jesús que le ordenaba escribir al rey de Francia para organizar otra expedición destinada a convertir a los musulmanes. La misiva no fue tomada en cuenta, por lo que el iluminado decide encargarse él mismo de la misión. Llega a anunciarle que será imbatible, por la pureza de quienes habrán de seguirlo. Muchos adultos se sumaron a la empresa.

Después de una serie de milagros reales o ficticios, consiguió reunir no menos de 20.000 niños de distintos países. Famélicos y esperanzados, recorrieron Europa hasta llegar a Niza, frente al Mar Mediterráneo que debía abrirse para que ellos pasaran. En ese momento se habían reducido a dos mil peregrinos. Como el milagro no se concretaba, aceptaron la oferta de siete barcos que hicieron algunos mercaderes, Hugo Ferreus y William Porcus.

Infanticidio en la Edad Media

Una vez embarcados, las cosas no mejoraron. Una tormenta hundió dos barcos frente a Cerdeña. El resto de los niños llegó a Egipto, donde descubrieron que serían vendidos como esclavos por los mercaderes que los habían embarcado. Ninguno llegó a las costas de Palestina. Esta historia de inocencia y decepción, que demostraba la insensibilidad de las clases dirigentes, fue muy popular en la Edad Media. Los niños que por su inexperiencia no saben hacia dónde van y son arrastrados a la muerte por líderes inescrupulosos, aparecieron en los cuentos infantiles de la Edad Media, tal como ahora en las noticias de la prensa. En 1895, Marcel Schwob escribió una novela sobre el tema.

Esta Cruzada de los Niños no es una obra piadosa, no podrá conquista el Sepulcro para los cristianos. Aumenta el número de los vagabundos que caminan en el límite de la fe autorizada. Nuestros sacerdotes no pueden protegerla. Debemos creer que el Maligno posee a estas pobres criaturas. Van en rebaño hacia el precipicio, como los cerdos en la montaña. El Maligno se apodera gustoso de los niños, Señor. Como lo sabes, en otro tiempo revistió el aspecto de cazador de ratas para atraer con las notas de la música de su caramillo a los pequeñuelos de la ciudad de Hamelin. Unos dicen que estos infortunados se ahogaron en río Waser; otros, que los encerró en el flanco de una montaña. Teme que Satán conduzca a todos nuestros niños a los suplicios de los que tienen nuestra fe. (Marcel Schwob: La Cruzada de los Niños)

Géza Radvanyi: Valahol Europaban

Concluida la Segunda Guerra Mundial, un filme húngaro, Valahol Europaban (En cualquier lugar de Europa) replanteó el tema de los huérfanos dejados por la contienda. Un grupo de jóvenes, reunidos por azar, se convierte en una amenaza para los propietarios rurales que no sufrieron tanto y deciden perseguirlos y exterminarlos. A diferencia de la Cruzada mítica, los vagabundos del siglo XX no tienen otro objetivo que recuperar la estabilidad que alguna vez gozaron, en tiempo de paz. Al juntarse, dan forma a la vieja utopía de la comuna autónoma, que es aceptada y protegida, pero no conducida por los adultos. Un ideal que no tarda en dejarse de lado y olvidarse, a medida que la sociedad se dedica a pensar en el futuro y restañar los daños más evidentes de la guerra. A comienzos de los `50, no se vuelve a mencionar el tema.

Durante la segunda mitad del siglo XX, a medida que adquirió forma la idea de una cultura juvenil del consumismo, opuesta a la cultura tradicional de los adultos, desafiante y burlona, pero no demasiado crítica, apoyada por los medios masivos, se afianzó también la imagen amenazante de nuevas generaciones arrastradas hacia una perdición de sexo, drogas y música pop. Aparecieron líderes carismáticos del espectáculo y el deporte, que gracias a la televisión e Internet se hicieron conocidos en todo el planeta.

Paralelamente, se desarrolló una industria cultural que apunta a los niños como destinatarios privilegiados de sus mensajes. Ellos no tienen que alejarse de sus hogares, ni exponerse a viajes penosos para vivir en un mundo mejor: basta que exijan de los adultos la satisfacción de sus demandas de objetos y servicios.

Los intentos individuales de oponerse a las nuevas cruzadas de la sociedad consumista, fracasan como acciones anacrónicas. En muchos lugares el Estado parece desconcertado, como si no tuviera ninguna opinión al respecto. En 1991, en Suecia se prohibió a los canales de televisión transmitir publicidad dirigida a los menores de doce años. En Noruega y Austria no se permite la publicidad en aquellos programas de televisión que se encuentran destinados a los niños. En Finlandia, no puede utilizarse a niños en la publicidad audiovisual.

En Bélgica, no se autoriza la inclusión de publicidad cinco minutos antes de comenzar un programa televisivo dedicado a los niños y tampoco  durante los cinco minutos después de terminado. En Grecia, la publicidad de juguetes en la televisión no se permite entre las 7 y las 22 horas.

Medidas como éstas, contrastan con lo habitual en países donde un amplio sector de la publicidad audiovisual recurre a los modelos infantiles, sobre todo en la proximidad de las fiestas tradicionales, que tal vez se despojan de contenidos religiosos, pero incluyen la obligación de efectuar regalos a los niños.

Acerca de oscar garaycochea

Dramaturgo, guionista de cine, libretista de TV, docente especializado en dramaturgia audiovisual, blogger empecinado en aprovechar lo que le queda de vida en comunicarse.
Esta entrada fue publicada en Explotación infantil, Infanticidio, Niños de la Segunda Guerra Mundial, Niños en la Historia y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s