HIJOS DE ARTISTAS CÉLEBRES

Pablo Picasso; Retrato de Paloma Picasso

Pablo Picasso; Retrato de Paloma Picasso

En el pasado, no era raro que el hijo de un gran artista siguiera la carrera de su padre, aunque no mostrara siempre el mismo talento, ni obtuviera la misma repercusión. El padre formaba al hijo en el oficio en el que se había destacado y le traspasaba sus contactos laborales. La firma (la marca) del artista se heredaba, pero la obra del heredero no podía estar a la altura de la obra de su padre.

En la segunda mitad del siglo XVI, en Holanda, Pieter Brueghel (el joven), hijo de Pieter Brueghel (conocido a partir de entonces como el Viejo) carecía de la inventiva desbordante del padre, que murió cuando él tenía apenas cinco años, por lo que dedicó el resto de su vida a efectuar copias no demasiado inspiradas pero confiables de sus grandes pinturas. ¿El joven Brueghel no existiría sin la obra de su padre que él reproduce, o el magistral antecedente planteado por el padre impide el desarrollo autónomo del hijo?

Filippino Lippi: Retrato de un joven

Filippino Lippi: Retrato de un joven

El pintor Filippino Lippi, nacido a mediados del siglo XV; tuvo un origen cuestionado. Su padre era Filippo Lippi, un monje y pintor de gran talento. Su madre, una monja, que le sirvió de modelo y fue raptada por él, en medio de un escándalo que concluyó años más tarde con la dispensa de los votos de ambos concedida por el Vaticano. Filipino estudió en el taller de Sandro Botticelli, que a su vez había sido estudiante de Filippo. Su obra muestra más la influencia de Botticelli que la de su padre. Aunque realizó una extensa obra y gozó de amplio reconocimiento, carece de la originalidad de otros artistas contemporáneos.
Johan Sebastián Bach provenía de una familia de músicos, se casó dos veces, con mujeres que habían sido sus estudiantes y engendró una veintena de hijos que continuaron su obra, a veces con mayor notoriedad que el mismo padre, como fue el caso de Karl Philipp Emanuel Bach, hoy relegado al olvido, no por falta de méritos, sino por haber sido hijo de quien se admira tanto que se lo deja fuera de toda comparación.

Karl Phillipe Bach

Karl Phillip Bach

Karl Philipp entró a estudiar a los 10 años a la Universidad de Leipzig, por lo que hubiera podido desempeñarse como abogado, pero a los 24 años decidió dedicarse a la música. Cuando su célebre padre murió, postuló para ocupar su cargo en la catedral de Santo Tomás, pero no se lo concedieron.
En la modernidad, la alternativa de que una generación continúe con la obra de la anterior se ha vuelto cada vez menos frecuente. La expresión artística es concebida como algo demasiado individual, irrepetible, por lo que se supone que cada artista debe encontrar su propio camino, y lo que suele ocurrir es que cada uno niega la herencia que recibió, para dedicarse a establecer su propio territorio a expensas del pasado.

Gordon Matta Clark

Gordon Matta Clark

El pintor surrealista Roberto Matta tuvo seis hijos en sus cinco matrimonios. Uno de ellos, Gordon Matta Clark, nacido de una relación que se deshizo cuando él tenía pocos años, creció lejos de su padre y se dedicó también a las artes plásticas, pero en lugar de pintar se destacó por intervenciones de edificios en los que cortaba secciones, para someterlos posteriormente a fotografías y videos que documentan el proceso. El hijo trabaja en una línea paralela (y sin mayores conexiones) con la trayectoria del padre.
Pablo Picasso tuvo varios hijos, ninguno de ellos pintor. Paloma Picasso, la más joven y próxima al ambiente de la cultura, hija de Françoise Gilot y nieta de un famoso perfumista. Según la anécdota contada por ella misma, a los nueve años intentaba copiar las obras de su padre que la rodeaban. Picasso le habría dicho: “No copies, esfuérzate por crear, nada debe influir en aquello que surge de tu interior”.

Pablo Picasso, Paloma y Claude

Pablo Picasso, Paloma y Claude

Al crecer, Paloma se dedicó a diseñar joyas y perfumes que le permitieron desarrollar una actividad creativa en la que se destacó, sin competir con su padre, que la pintó muchas veces, pero no llegó a darle su apellido hasta que Paloma tuvo once años. La filiación, en este caso, es un freno para el desarrollo de la personalidad de los jóvenes. ¿Cómo alejarse del modelo insuperable que plantea el padre? En caso de no intentarlo, ¿cómo resignarse al rol de heredero y exégeta?

Joan Crawford y Christine

Joan Crawford y Christine

Christine Crawford fue una de los cuatro hijos adoptivos de la actriz Joan Crawford. Creció expuesta a la prensa, porque la madre los exhibió constantemente, para reforzar su imagen pública. Lo que sucedía en privado no era tan amable, de acuerdo a la descripción de maltratos físicos y psicológicos narrados por la hija, en su autobiografía titulada Mommie dearest, después de la muerte de la actriz, que la dejó fuera de su testamento, después de años de relaciones conflictivas. ¿Por qué nadie intentó proteger a los niños de una madre alcohólica y probablemente bipolar, cuando eran más vulnerables?

Nadie intervino, a pesar de que todos lo sabían. El personal de la casa, algunos vecinos. Pero ella era una celebridad, ellos tenían trabajos que no querían perder y por último no hubo más empleados, porque era imposible trabajar para ella. La agencia de empleos dejó de mandar gente. (…) Ella nos adoptó por publicidad. (Christine Crawford)

Las circunstancias envidiables que en ocasiones rodean la existencia de los hijos de artistas célebres, solían ser uno de los tópicos favoritos de la prensa de espectáculos. Mostrar a los famosos como padres, invitaba a la audiencia masiva a identificarse con ellos. A pesar de su situación excepcional, ellos eran presentados como todo el mundo, una falsedad que los hechos desmentían (y en ese caso, se ocultaban o disimulaban).

Henry Fonda con Peter y Jane

Henry Fonda con Peter y Jane

La actriz, escritora y alguna vez activista política Jane Fonda, nació en 1937 y creció en Hollywood, donde le tocó la suerte de ser la hija de Henry Fonda, uno de los actores más famosos de su tiempo y un hombre de convicciones conservadoras. Él había tenido ya una hija de un matrimonio anterior y esperaba que su próximo hijo fuera un varón. La madre, Frances Ford Seymour, una dama de la alta sociedad, era una persona inestable. Jane creció en un hogar acomodado y a la vez conflictivo.

Ella quería ser yo. A los cinco años montaba mis caballos y me ayudaba a arar el huerto. Era muy masculina. Creí que se le pasaría cuando fuera al colegio y comenzara interesarse en los chicos. Pero lo que ocurrió entonces fue que se dedicó aún más a los caballos. Una vez le dije: “Creo que terminarás casándote con un caballo”. (Henry Fonda)

Jane no tuvo nunca una buena relación su padre. En cuanto a la madre, sufría desequilibrios emocionales. Finalmente puso fin a su vida en 1949 (degollándose con una navaja), cuando Jane tenía doce años, después de haberse internado voluntariamente en una clínica siquiátrica.
A los hijos se les ocultó la verdad, ofreciéndoles la versión de un infarto, pero la prensa se encargó de develarles la verdad. Peter, el hermano menor de Jane, intentó matarse. Jane, a pesar de su belleza y los triunfos profesionales que obtuvo desde muy joven, confesó en sus memorias publicadas a los 67 años, haber consumido diuréticos y anfetaminas para no engordar y haber sufrido de bulimia hasta los cuarenta años. Una militancia política de izquierda, la llevó a visitar Vietnam y exhibirse confraternizando con los enemigos de su patria (gesto que puso en grave riesgo su carrera en el cine de Hollywood).

Martha Argerich y Stephanie

Martha Argerich y Stephanie

La hija menor de la pianista Martha Argerich ha dedicado un documental de largometraje donde analiza la relación tan prolongada como difícil, que estableció con su madre.

Vivir con alguien como mi madre es algo profundamente inspirador. Pero, por otro lado, cuando me miro a mí misma, me pregunto qué hago con mi vida. Es inevitable compararse con ella. Desde pequeña soy consciente de que jamás podré llegar a su altura. Crecer con una carga así no es nada fácil para desarrollar la confianza en uno mismo. Aparte es alguien con una personalidad magnética muy poderosa, de la que es difícil mantenerse a distancia. Separarse de ella requiere una fuerza hercúlea. (Stephanie Argerich: Bloody Daughter)

Contradictorio vínculo de amor y probablemente odio. Por un lado muestra la oportunidad única para un joven, de vivir junto a un artista sobresaliente, que goza de fama internacional y puede ser observado de cerca, mientras desarrolla su rutina profesional (un privilegio que envidian miles de admiradores). Por el otro, la imposibilidad de librarse de los inconvenientes habituales de un hogar monoparental, que exige de la madre una dedicación exclusiva a su carrera, con el inevitable descuido de la crianza de sus hijos.
Compararse con un genio es desalentador, porque muy pocos se encuentran en condiciones de alcanzar esas alturas. Cuando las comparaciones quieren evitarse, de todos modos surgen, por el solo hecho de haber estado tan cerca, de compartir los mismos genes. Los artistas suelen ser celosos del reconocimiento que reciben y la posibilidad de dividirlo con sus hijos se revela más raro de lo que podría suponerse.

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Acerca de oscar garaycochea

Dramaturgo, guionista de cine, libretista de TV, docente especializado en dramaturgia audiovisual, blogger empecinado en aprovechar lo que le queda de vida en comunicarse.
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