NIÑOS PREDESTINADOS A LA GRANDEZA

Alejandro Magno

Alejandro Magno

El día del nacimiento de Alejandro Magno, de acuerdo a Plutarco, estuvo marcado por la coincidencia de tres victorias militares para los macedonios. El general Parmenión había derrotado a los lirios, el Rey Filipo II había vencido la resistencia de un puerto sitiado y el carro de Filipo había triunfado en una competencia deportiva. Que su hijo único naciera en el contexto de circunstancias tan auspiciosas, solo podía anunciar que sería alguien notable (o al menos el historiador se preocupaba a posteriori de justificar el excepcional destino de Alejandro.
Para la memoria colectiva, los héroes, los personajes notables de la política y los líderes religiosos, se destacaron desde el momento mismo de su nacimiento (o incluso antes de nacer) demostrando que incluso cuando no habían llegado a desarrollarse, disfrutaban de los mismos atributos que suscitaron tanta admiración cuando crecieron. Poderes superiores los predestinaban a ser lo que fueron. Cuando se observa estas historias desde la distancia, se nota el esfuerzo de los seguidores por magnificar la etapa de formación de estas figuras excepcionales. Para conseguirlo, bien pueden inventarse situaciones imposibles de verificar, excepcionales, irrepetibles.
Aproximadamente 1000 a.C., debió ocurrir la infancia de Zoroastro, fundador de una religión iraní que influyó profundamente en la filosofía griega e incluso en la doctrina del cristianismo, se encuentra contenida en leyendas tales como la que recopila Plinio. El afirma que se lo vio reír el mismo día de su nacimiento, y que vivió en territorio salvaje, lejos de la civilización, durante toda su infancia. Al personaje excepcional en su madurez, suele atribuírsele una niñez no menos sorprendente. El héroe se prepara por iniciativa propia (en otros casos, lo preparan adultos que lo protegen) para destacarse por encima de la humanidad, y no tarda en suministrar indicios de lo que será cuando se desarrolle. Quienes lo rodean advierten de inmediato que él no es uno más, le conceden una atención particular que se ve recompensada por su transformación en alguien extraordinario.

Siddharta

Siddharta

Siddharta Gautama, tuvo un nacimiento extraordinario en 538 a.C. Según algunos, su madre murió a darlo a luz. De acuerdo a otros, la muerte ocurrió a tan solo siete días de nacido el niño. Un eremita que examinó las marcas de nacimiento de Siddharta, anunció que sería un gran rey o un hombre santo. Su padre invitó a ocho sabios para que leyeran el futuro de su hijo en su quinto día de vida. Siete de los sabios coincidieron en que sería rey o santo. El octavo anunció que se convertiría en Buda.
Preparado para suceder a su padre, Siddharta vivió rodeado de lujos y placeres, desconociendo la enfermedad, la vejez y el sufrimiento, hasta que un accidente del carruaje que lo conducía lo puso en contacto con la realidad del dolor y la muerte que reinaban fuera de las murallas de su palacio, y lo impulsó a escapar del encierro lujoso que había disfrutado, para convertirse en mendigo y fundar el budismo.
El nacimiento de Pericles en 496 a.C. fue precedido por un sueño premonitorio de Agarista, su madre, que se vio a sí misma pariendo un león. Esto se interpretó como el anuncio de la grandeza que alcanzaría Pericles. Descendía de poderosas familias atenienses y le brindaron una educación esmerada, encomendada a los filósofos Zeno y Anaxágoras. Cuando tenía diez años, su padre fue condenado al ostracismo (vivir fuera de su patria por un período determinado), pero al regresar se convirtió en un exitoso conductor del ejército ateniense. Pericles fue un niño introvertido pero también rico, que al crecer gobernó Atenas por cuarenta años, los más notables por sus frutos en las ciencias y las artes que recuerda la historia de la ciudad.

Emperador Wu

Emperador Wu

El emperador Wu de la dinastía Han, nacido en China, en 156 a.C., fue el décimo hijo del emperador Jing y Wang Zhi, una de sus concubinas. Durante el embarazo, la madre soñó que el sol caía en su vientre y el emperador que un oso escarlata descendía desde una nube a su palacio. El nombre que se atribuyó al príncipe significa oso y dragón. El príncipe Zhi cambió de nombre y se convirtió en Liu Che, cuando su madre llegó a ser Emperatriz, en medio de las intrigas de palacio. Al morir el Emperador Jing, el joven Che (por entonces de quince años) lo sucedió en el trono, siendo conocido por la posteridad como el Emperador Wu.

Taliesin

Taliesin

Taliesin, mítico poeta galés, nacido en 534 de la era cristiana, habría sido el fruto de los poderes sobrenaturales de su madre, la bruja Cerridwen, fecundada involuntariamente por Gwion, su ayudante en la cocción de un caldero de la sabiduría, a quien ella se tragó durante un combate en el que ambos cambiaban mágicamente de apariencias. El niño nació tras una gestación de nueve meses, y la madre, que previamente había decidido matarlo, deslumbrada por su belleza, lo metió en un saco de cuero de foca que abandonó a las corrientes marinas. El azar decidió que el niño fuera encontrado por Elffim, mientras pescaba salmones. A pesar de su poco tiempo de vida, el niño hablaba y (lo más asombroso de todo) versificaba con fluidez. Había nacido poeta. Elffim le dio el nombre de Tailesin (el radiante). Su historia tiene más de un punto de contacto con la historia de Merlín, el hechicero relacionado con el Rey Arturo y la Mesa Redonda.

He tomado todas las formas posibles. / Estuve muerto y a la vez vivo. / Seguiré en la Tierra hasta el Juicio Final / (…) Fui llevado durante nueve meses / en el vientre de la bruja Cerriwen. / Entonces me conocían también como el pequeño Gwyon / pero ahora soy Taliesin. (Alfred Tennyson: Los Idilios del Rey)

La desgracia temprana reaparece en muchas historias de personajes célebres, como una prueba que define su carácter. El joven Mahoma, nacido en 576, quedó huérfano de madre a los seis años. Había perdido a su padre antes de nacer. De acuerdo a las costumbres de entonces, no recibió herencia de ninguno de los dos. Lo acogieron su abuelo, conductor de una tribu poderosa de La Meca, y luego su tío paterno. Fue entregado para su crianza a una nodriza beduina, para que creciera honesto y sano en el desierto.
Entre los milagros de Mahoma que narran sus biógrafos, el ángel Gabriel se le presentó cuando era un niño, le abrió el pecho, extrajo su corazón y le quitó un coágulo negro que identificó como la parte a través de la cual Satán hubiera podido seducirlo cuando creciera. A los doce años, mientras viajaba a Basora con uno de sus tíos, encontraron al monje Bahira, quien habría reconocido en el joven al futuro conductor de su pueblo (como efectivamente fue, al llegar a la edad madura).
Adi Shankara nació en la India, en 788, de padres que no habían logrado obtener descendencia después de muchos años de matrimonio. La dificultad de la concepción ligada a la suerte de personajes notables, reaparece en figuras bíblicas como Isaac y Jacob. El héroe no es engendrado en circunstancias triviales. Su nacimiento es deseado por sus progenitores, que a veces sucumben una vez cumplida su misión de traerlo al mundo.
Según la leyenda, el dios Shiva se le apareció en sueños a la madre de Adi Shankara y le dio la posibilidad de elegir entre un hijo mediocre que viviría muchos años y un hijo extraordinario que moriría joven. Los padres escogieron la segunda alternativa. Si bien el padre murió cuando Shankara era pequeño, se inició en el estudio de los textos sagrados a los cinco años. Para eso vivía en la casa de su maestro. Interesado en la vida monástica, la oración lo abstraía a tal punto que un cocodrilo lo habría atrapado por una pierna sin que él lo notara. La intervención de su madre logró salvarlo de morir. Shankara rezó una oración y el cocodrilo lo soltó.

Nelson Mandela

Nelson Mandela

En la actualidad, asombra más la desproporción que establece la infancia respecto de la madurez del personaje célebre, que el genio inverosímil, demostrado tempranamente y sin necesidad de ningún aprendizaje. El político sudafricano Nelson Mandela era un pastor de ovejas a los cinco años. El escritor José Saramago, que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1998, era hijo y nieto de campesinos analfabetos. Handicaps enormes, pueden revelarse con el tiempo factores formativos de una personalidad excepcional.

José Saramago

José Saramago

No tengo la seguridad de haber asimilado de manera satisfactoria aquello que la dureza de las experiencias tornó virtud en esas mujeres y en esos hombres; una actitud naturalmente estoica ante la vida. Teniendo en cuenta, sin embargo, que la lección recibida (…) permanece intacta en mi memoria, que todos los días la siento presente en mi espíritu (…) no he perdido hasta la esperanza de llegar a ser un poco más merecedor de la grandeza de los ejemplos de dignidad que fueron propuestos la inmensidad de las planicies de Alentejo. El tiempo dirá: (José Saramago: Discurso de Aceptación del Premio Nobel)

Acerca de oscar garaycochea

Dramaturgo, guionista de cine, libretista de TV, docente especializado en dramaturgia audiovisual, blogger empecinado en aprovechar lo que le queda de vida en comunicarse.
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