NIÑOS VENGATIVOS

Los placeres del odio rencoroso y vengativo gratificado, son de las cosas más intensas y apasionadas que el corazón pueda experimentar. (Honoré de Balzac; La prima Bette)

Hänsel_und_Gretel

Hansel y Gretel

En la realidad, como demuestran las estadísticas, los niños son agredidos por los adultos de muchas maneras, cuando los ponen a su servicio y explotan, aprovechando el desconocimiento de sus derechos, por lo que no es raro que carguen con las secuelas de ese daño el resto de sus vidas. No se trata solo de recuerdos incómodos y cicatrices que forman parte del pasado. En el caso de las víctimas de ataques de pedófilos, por ejemplo, suele darse que al crecer asumen el rol de aquellos que los agredieron.
En los cuentos de hadas, que nadie en su sano juicio confundiría con la realidad, los héroes infantiles también son víctimas indefensas durante una etapa inicial de su historia, pero están lejos de sucumbir a los conflictos desiguales que involuntariamente debieron afrontar. Ellos los superan y suministran un final feliz a quienes se interesan por su suerte.

En la venganza, el más débil es siempre el más feroz. (Honoré de Balzac)

pulgarcito

Gustave Doré: Pulgarcito

Si se excluye a La Pequeña vendedora de fósforos, cuya historia cuenta Hans Christian Andersen, una niña pobre que en medio del invierno se deja morir de frío en la calle y no dispone de otras alternativas para salvarse (por un rato) que el efímero calor de su mercancía, el resto de los personajes que disponía tradicionalmente la infancia, se encontraba compuesto por jóvenes que derrotan a sus adversarios y no los condenan a prisión, sino que los eliminan para que no puedan volver a amenazar a nadie.
Lo hacen a pesar de todos los pronósticos de la trama. Los héroes no se apiadan de aquellos que los oprimían, no les brindan la menor oportunidad de rectificar el pérfido comportamiento anterior. En los cuentos de hadas no existe rehabilitación, ni atenuantes que valgan: los malvados mueren y no de muerte natural y a largo plazo, sino de inmediato, por decisión de los jóvenes que hubieran debido sufrir esa misma suerte.
Pulgarcito logra engañar al ogro caníbal, que planea alimentarse con su carne y la de sus siete hermanos, a pesar de lo cual termina degollando a sus amadas hijas y perdiendo las botas de siete leguas. La intención no consumada del adversario, es castigada en los cuentos de hadas por aquel que no llegó a convertirse nunca en su víctima.

Margaret Tarrant: Jack y las habichuelas

Margaret Tarrant: Jack y las habichuelas

Jack, el tonto de las habichuelas, que se deja estafar por un desconocido, no busca Justicia, pero despoja a otro ogro de sus bienes más apetecidos, el harpa cantora y la gallina de los huevos de oro. A continuación corta la mata gigantesca por la que el ogro está descendiendo desde las nubes y provoca su muerte. Robar y asesinar no son crímenes cuando es un héroe infantil el que se venga de una amenaza no consumada.
Hansel y Gretel incineran a la bruja que los alimentaba en su casa de golosinas y pretendía devorarlos después de haberlos horneado, la despojan de los tesoros que había acumulado, y de ese modo enriquecen a sus propios padres, que los abandonaron en el bosque, para que murieran. Si bien se vengan de la vieja malintencionada, benefician a los parientes que en dos ocasiones consecutivas los condenaron a muerte.
Caperucita Roja no mata con sus propias manos al lobo que la engañó y llegó a devorarla; no obstante, consigue que el oportuno cazador entre por casualidad y lo haga por ella. La suerte está siempre del lado del héroe del cuento de hadas, para demostrar ante los niños que siguen sus aventuras, que pase lo que pase, se saldrán con la suya.

Una persona que quiere venganza, guarda sus heridas abiertas. (Francis Bacon)

La reparación que logran los niños de los cuentos de hadas, es directamente proporcional al riesgo que corren al enfrentar a sus enemigos. ¿Por qué deberían ser amables y perdonarlos? Sentarían un buen ejemplo entre aquellos que reciben los cuentos, pero al mismo tiempo defraudarían sus expectativas. Los niños quieren que las historias emocionantes se cierren, que los malvados reciban su castigo y no puedan recuperarse para continuar poniendo en peligro a sus víctimas.
¿Cuánto rencor se acumula en las mentes infantiles contra los adultos, al punto de disfrutar estas ficciones donde los adultos son castigados con evidente crueldad? Los cuentos se preocupan de no enfrentar de manera inconciliable a familiares cercanos, como se advierte en Pulgarcito y Hansel y Gretel. La madrastra de Blancanieves puede ser castigada sin problemas, pero nada de eso le pasa a las madres que abandonan a sus hijos. Hermanastras crueles son humilladas con la soltería y el fracaso del intento de calzar la zapatilla de cristal, de acuerdo a la historia de La Cenicienta.

La venganza es un plato que se sirve frío. (Pierre Choderlos de Laclos: Las Relaciones Peligrosas)

El Fantasma

El Fantasma

Hay que pasar al universo contemporáneo del comic, el cine y la televisión, para descubrir una multitud de vengadores juveniles o adultos que viven cobrando ofensas recibidas durante la infancia. Puede ser el asesinato de sus padres, que mueve a Bruce Wayne a convertirse en el oscuro Batman, para cobrarle esa ofensa a cualquier malvado que se atreva a disputarle el poder que ejerce sobre Ciudad Gótica. El Fantasma, como los jefes de la mafia, se cobra en cualquier delincuente de hoy, otra ofensa que sufrieron sus antepasados, al menos tres siglos antes.

Naruto

Naruto

En las animaciones japonesas, furiosos héroes infantiles atacan en medio de gritos y movimientos parecidos a los de una danza guerrera, para detener a malvados de todo calibre, a los que derrotan mediante puñetazos, explosivos, sierras, que convierten el aniquilamiento en espectáculo catártico. Cuando ellos no lo hacen con sus propias manos, ayudan a los héroes adultos que cumplen el mismo ritual.

La amargura del odio rencoroso y vengativo es a menudo tan inexplicable para los observadores, como el desarrollo del amor devoto, y no solo parece sino que no tiene relación directa con nunga causa externa que se pueda alegar. La pasión es de la naturaleza de la semilla, y encuentra alimento en su interior, tendiendo a un predominio que (…) hace de toda la vida su tributo. La forma más intensa del odio rencoroso y vengativo es la enraizada en el temor, el cual obliga al silencio y fuerza un deseo vehemente de venganza no expresada, una aniquilación imaginario del objeto detestado. (George Eliot: Daniel Deronda)

Las personas vengativas, se ha comprobado, experimentan descargas hormonales que las hacen felices mientras se dedican a la tarea de destruir al enemigo. Ellas disfrutan intensamente el espectáculo de la ruina de aquellos que las habrían ofendido. Por eso pueden revelarse tan pacientes e ingeniosas, cada vez que deciden perjudicar a un enemigo. En la realidad muchos planes de venganza fallan, a pesar de la planificación que insumieron, y en tal caso los frustrados vengadores caen en depresiones profundas y sienten que toda su vida carece de sentido. El mundo real no coincide con el universo narcisista del cuento de hadas, que finalmente nunca defrauda a quien lo organiza, aunque haya acumulado tanta incertidumbre hasta poco antes de llegar al final.

Acerca de oscar garaycochea

Dramaturgo, guionista de cine, libretista de TV, docente especializado en dramaturgia audiovisual, blogger empecinado en aprovechar lo que le queda de vida en comunicarse.
Esta entrada fue publicada en Abuso infantil, Crueldad infantil, Niños abandonados, Niños vengativos, Padres desaprensivos y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s