NIÑOS DE FAMILIAS NUMEROSAS

Da consuelo y esperanza ver tantas familias numerosas que acogen a los hijos como un verdadero don de Dios; ellos saben que cada hijo es una bendición. (Papa Francisco)

panDe acuerdo a la sabiduría popular, los hijos llegarían al mundo con un pan bajo el brazo, y esto puede ser cierto en países tan diferentes como España, Japón, Macedonia, Brasil, Argentina o Bolivia, que intentan fomentar la natalidad, y para ello subsidian a las mujeres fértiles, aunque es más fácil demostrar lo contrario. Las tasas de niños nacidos vivos continúan reduciéndose. Cada hijo representa una boca más que los padres deben ocuparse de alimentar, un cuerpo que debe ser vestido, una mente que debe ser educada. La enumeración (parcial) de tantas obligaciones paternas, basta en la actualidad para que muchas parejas tomen precauciones para disfrutar la sexualidad sin reproducirse.
Ellos saben cómo organizar la vida en común, sin complicarse con la presencia de hijos. Tal vez no se cierren del todo a la posibilidad de ser padres, pero la dejan para más tarde, cuando hayan resuelto asuntos que consideran más urgentes, como progresar en el trabajo, viajar, adquirir una casa o un automóvil.

Johann Sebastian Bach y parte de su familia

Johann Sebastian Bach y parte de su familia

Johann Sebastian Bach fue un músico genial de comienzos del siglo XVIII y el padre de una prole numerosa, que le costaba alimentar y educar con su modesto sueldo de compositor y director musical de una parroquia alemana. Con su primera esposa, Maria Barbara Bach, tuvo siete hijos, de los cuales tres sobrevivieron. De Anna Magdalena Wilcken, con quien Bach se casó apenas pasado un año de viudez, tuvo doce hijos más, de los cuales seis sobrevivieron. Muchos hijos nacían, porque resultaba inevitable que muchos murieran.

Europa fue el continente en el que empezó la denominada explosión demográfica en el siglo XVIII, como consecuencia de los avances médicos e higiénicos. (…) También hemos sido los primeros en presenciar ahora una tasa de natalidad muy baja (cada generación es un tercio más pequeña que la generación de sus padres, porque hay dos progenitores, pero solamente 1,4 hijos. (…) Al mismo tiempo, nuestra salud mejora cada día, y también vivimos más. (Reiner Klingholz)

Familia china

Familia china

La bendición de los hijos, no tarda en convertirse en la pesadilla de la superpoblación. En la República Popular China, tras la hambruna de 1958 a 1961, en la que perecieron 20 a 30 millones de habitantes, el gobierno prohibió desde 1979 al 2015, tener más de un hijo por pareja, por considerar que la natalidad no planificada establecía un grave riesgo para el desarrollo del país. Aquellos que desafiaban las leyes en este aspecto, debían pagar multas. Hubo que esperar hasta 2013, para que el Comité Central del Partido Comunista accediera a que las parejas que no tuvieran hermanos, pudieran solicitar permiso para engendrar un segundo hijo. ¿Qué efectos puede tener en la mentalidad de millones de pareja, una restricción mantenida durante tres décadas?

Hoy día la gente ya no desea tanto tener hijos, especialmente en las ciudades. Incluso los que solicitan permiso para un segundo niño, no es seguro que vayan a acabar teniéndolo. (He Yafu: El Incontrolable Control de la Población)

Papa Francisco en Filipinas

Papa Francisco en Filipinas

El Papa Francisco recomienda un regreso a las familias numerosas, como una forma de sanar a la sociedad enferma de los tiempos actuales. Sus palabras, por bienintencionadas que sean, pueden caer en el vacío. Cada vez hay menos espacio para tener muchos hijos en la cultura moderna. Las mujeres se han incorporado al mundo laboral, con el objeto de darle una mejor vida a sus familias, también para asegurar su independencia personal, y no parece que la tendencia pueda revertirse en el futuro. La maternidad se posterga, a la espera de que la situación económica de las mujeres se afirme, y cuando finalmente se encara, se pretende no tener más de un hijo, porque a pesar de las leyes laborales que protegen a las madres, el periodo del embarazo y la lactancia son vistos por los empleadores como un estorbo.

Familia campesina de fines del siglo XIX

Familia campesina de fines del siglo XIX

La fecundidad humana ha disminuido en pocos años, durante el fin del siglo XX y comienzos del XXI. La población de Latinoamérica crece hoy a razón de 1% anual, a diferencia de lo que pasaba hace un par de generaciones. El mandato de crecer y multiplicarse figura en la Biblia, redactada hace tres mil años y se encuentra grabado en los genes de nuestra especie, como en los de todos los organismos vivos. Puede no haber demasiada conciencia de quién se es, ni qué se está haciendo en el mundo, pero la urgencia de reproducirse no ofrece la menor duda.
Para la Organización Mundial de la Salud, no se necesitaba más de cuatro hijos para calificar como familia numerosa. ¿Qué queda en pie de la imagen bíblica de la fertilidad?

El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina, ni un comercio, ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia. (G,K. Chesterton)

Es conocido el mecanismo de autoprotección que explicaba la existencia de familias numerosas en el pasado. En las comunidades rurales, tener muchos hijos no era solo resignarse al azar de la reproducción humana no planificada, al que se exponían las parejas urgidas por el sexo, sino también (y sobre todo) pensar en el futuro de los adultos. Los niños pueden ser una preocupación cuando son pequeños, se encuentran indefensos y requieren la atención constante de los padres, que de acuerdo a la opinión generalizada, son los principales responsables de criarlos, pero una vez que alcanzan cierto desarrollo, incluso antes de llegar a la adolescencia, comienzan a ser vistos como mano de obra no remunerada y si se acepta ir más lejos, también como los protectores inexcusables de los ancianos y enfermos de la familia.

Escuché decir que las familias con muchos hijos y el nacimiento de tantos niños se encuentran entre las causas de la pobreza. Me parece una opinión simplista. Puedo decir (…) que la causa principal de la pobreza es un sistema económico que excluye siempre, excluye a los niños, los ancianos, los jóvenes sin trabajo y que crea una cultura del descarte que vivimos. (Papa Francisco)

Thomas Malthus

Thomas Malthus

Cuando el Papa Francisco se refiere a las familias numerosas, parece responder a las críticas de Thomas Malthus, un clérigo anglicano de comienzos del siglo XIX, cuando se asistía al comienzo de la Revolución Industrial, que pronosticaba terribles hambrunas y caos social, si la sociedad no refrenaba su apetito reproductivo. Eso lo alentaba a suponer que de no presentarse obstáculos tales como las guerras y pestes, la población se iría duplicando cada 25 años, en una abrumadora progresión geométrica, que no tardaría en dejar atrás los recursos disponibles.
Las previsiones de Malthus han fallado, no solo por las guerras y pestes, que hubo desde entonces, ni por las campañas de esterilización auspiciadas por organismos multinacionales, que afectaron a las mujeres de países en vía de desarrollo que ignoraban la restricción a la que eran sometidas, sino por el control de la natalidad ejercido espontáneamente por la gente, a espaldas de las iglesias que condenan casi cualquier intento de control.
En el pasado se suponía que los hijos debían pagar la deuda que habían contraído con los padres, por el simple hecho de que los trajeron al mundo, como bien se sabe, sin pedirlo y no pocas veces por descuido, según describe Lawrence Sterne en la novela satírica Tristram Shandy. Cuanto más fueran los hijos, a pesar de las estrecheces que pudieran sufrir durante la infancia, tanto más cómoda sería la situación de los padres con el paso de los años. Aunque no todos sobrevivieran o demostraran afecto por sus progenitores, alguno habría que experimentara gratitud y solucionara las dificultades de envejecer.
En los textos antiguos, acumular muchos hijos y poseer muchas cabezas de ganado eran presentados como signos paralelos e inequívocos de la fortuna de alguien, que Dios le había mandado, probablemente por sus méritos. Muchos padres preocupados por su descendencia, se sacrificaban a sí mismos o sacrificaban a otros, con el objeto de dejarlos en buena situación (propiedades, dinero, matrimonios, estudios) porque veían a sus hijos como una prolongación de sus personas. Hacia fines del siglo XVI, Miguel de Cervantes hacía que sus perros observadores de la conducta humana, describieran este comportamiento absurdo.

Es costumbre y condición de los mercaderes de Sevilla (…) mostrar su autoridad y riqueza, no es en sus personas, sino en la de sus hijos. (…) Y como la ambición y riqueza mueren por manifestarse, revienta por sus hijos, y así los tratan y autorizan, como si fuesen hijos de algún principal. Y algunos hay que les procuran títulos [de nobleza] la marca que tanto distingue la gente principal y la plebeya. (Miguel de Cervantes: El coloquio de los perros)

¿Los hijos pueden servir de soporte a la fantasía narcisista de los padres, que los exhiben como un ornamento más de sus personas? No es una idea demasiado agradable, pero tampoco resulta descabellada. Los adultos estériles no suelen ser bien vistos. A ellos les falta algo, los hijos, algo que sin embargo puede revelarse un estorbo para quienes los han engendrado y no se resignan a asumir la responsabilidad de criarlos.
¿Cómo se concibe en la actualidad la existencia de una familia numerosa? La difusión de los métodos anticonceptivos en casi todos los sectores de la sociedad, y la incorporación de la mujer al mundo laboral, han reducido el número de hijos que se espera de una pareja. Muchos hijos hacen suponer la existencia de madres que se dedican en exclusividad a las tareas del hogar o que disponen de tanto dinero que pueden contratar a un ejército de auxiliares que se encargan de las tareas inevitables de la crianza. No hay que descontar a las parejas que por motivos religiosos (en las vertientes más tradicionales del catolicismo, por ejemplo) descartan el uso de anticonceptivos y no son capaces de refrenar su sexualidad.

Familia Postigo

Familia Postigo Pich

En España, la situación de las familias numerosas se ha vuelto tan rara, que las parejas que llegan a tener cuatro hijos entran en esa categoría. En la actualidad, Rosa Pich y José María Postigo, se enorgullecen de haber tenido quince hijos. En consideración a eso, fueron distinguidos en 2015 como la familia más numerosa de toda Europa. ¿Puede haber influido en su fertilidad, el hecho de que casi la mitad de su prole naciera con graves cardiopatías, al punto de tres han muerto durante la infancia? En ese caso, se tiene la impresión de que los niños son engendrados como una apuesta contra el azar (no pocas veces cruel) de la Genética. La confianza en verlos superar un hándicap tan grave, los conviertes en héroe de una gesta que atemoriza a la mayoría.

Henry Fonda en Yours, Mines an Ours

Henry Fonda en Yours, Mines an Ours

A mediados del siglo XX, en los EEUU, las familias numerosas habían pasado a ser una imagen del pasado. La familia de los Beardsley, ensamblada a partir del matrimonio de un par de viudos, alcanzó la fama mediática hacia fines de los años `60. El padre aportaba una decena de hijos propios, y la madre ocho más. Ambos se convirtieron en figuras de la televisión y la publicidad gráfica. El hombre, un militar retirado, escribió un libro que se convirtió en un filme de Hollywood (Los tuyos, los míos y los nuestros).

Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso. (Alejandro Jodorowsky)

Tanta gente joven bajo un mismo techo, no tarda en convertirse en una atracción para aquellos que toman precauciones para no reproducirse. Las familias numerosas amenazan con convertirse en figuras pintorescas, marginales respecto de las tendencias que predominan en la sociedad. No se las persigue, como era el caso de China, incluso se las protege y presenta como un ejemplo a seguir por la mayoría, pero cada vez son menos.

Acerca de oscar garaycochea

Dramaturgo, guionista de cine, libretista de TV, docente especializado en dramaturgia audiovisual, blogger empecinado en aprovechar lo que le queda de vida en comunicarse.
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